La familia

Tierra de familia desde 1947

Un médico de Tuluá, una promesa de amor y una hacienda que se volvió tres.

Recorte de El País de Cali: «Falleció ayer el Doctor Víctor Manuel Hoyos T.», con su retrato

Recorte de El País, de Cali, guardado por la familia. Foto: María Victoria Hoyos.

El fundador

Víctor Hoyos Torres

Médico, ganadero y el hombre que reunió la tierra

Nació en Tuluá, hijo de Ezequiel Hoyos y Dolores Torres. Estudió medicina en la Universidad Nacional, en Bogotá, y se formó también en hospitales de París, donde se especializó en ginecología y neurología. La Primera Guerra Mundial lo sorprendió en Europa.

De regreso se instaló en Cali. Se asoció con el doctor Luis H. Garcés y fue cofundador de su clínica, y según la prensa de la ciudad fue él quien trajo a las religiosas de San José para cuidar a los enfermos.

Después cambió el consultorio por el campo. Se dedicó a la ganadería, y la prensa lo recordó por las razas finas que crió. Pasaba horas en el café Polo Norte hablando del campo con sus colegas médicos. La tierra de Berlín la reunió en esa segunda vida, entre 1943 y 1948.

«Víctor era un hombre maravilloso que sabía restarle a todo trascendentalismo.»

Luis Bernardo Salcedo, su amigo, en la columna «Mirador» de José Pardo Llada

De 1943 a 1948

Una finca reunida en cinco años

Víctor Hoyos Torres no compró la finca de una sola vez. La reunió en tres momentos, siempre con la misma familia, los Ochoa Mejía.

La primera escritura es del 27 de abril de 1943, en la Notaría 1 de Cali. El 8 de julio de 1947 firmó dos más en la Notaría 2 de Cali, una permuta y una compraventa. La última llegó el 1 de marzo de 1948, otra vez en la Notaría 1, con los cuatro hermanos Ochoa Mejía.

De todas esas fechas, la familia eligió el 8 de julio de 1947 como la suya. La llama “la promesa de amor”, y es el año que va en el logo: Valle del Cauca, 1947.

Potrero seco y arbustos de la finca, con el lago y la montaña al fondo
Recorte de prensa: «En la Catedral fueron ayer los funerales de don Víctor Hoyos»

Recorte de prensa guardado por la familia. Foto: María Victoria Hoyos.

1966

La finca pasa a la siguiente generación

Víctor Hoyos Torres murió en Cali a los 73 años, después de una larga enfermedad y antes de que se inaugurara el lago. Sus exequias, en la Catedral Metropolitana, «estuvieron muy concurridas», según la prensa.

José Pardo Llada, que no lo conoció, escribió en su columna que murió «haciendo un chiste de buena ley, sin rebajarse un solo momento al dramatismo ni al miedo».

El 12 de enero de 1966, un juzgado civil de Cali adjudicó su sucesión a su viuda, Lucía Salazar de Hoyos, y a sus tres hijos: Lucy, María Victoria y Guillermo. La familia todavía guarda los recortes de prensa de esos días.

1975

Una hacienda que se volvió tres

Cómo nacieron Berlín I, Berlín II y Berlín III

Durante nueve años, la viuda y los tres hijos tuvieron la hacienda en común. Era una sola finca, más grande que la Berlín II de hoy.

El 5 de marzo de 1975, con una escritura en la Notaría 2 de Buga, los herederos liquidaron la comunidad y la hacienda se dividió en tres.

De esa división vienen Berlín I, Berlín II y Berlín III. Juntas son las tres Berlín, y de ahí viene el II de esta finca.

Mirando al lago

Así quedan las tres, vistas desde la finca y mirando hacia el Lago Calima. Esquema, no a escala.

Lago Calima

Berlín I

Guillermo Hoyos Salazar

A la izquierda. Se vendió con los años y hoy es una finca de otros dueños.

Berlín II

Sigue en la familia

En el medio. Es la parte que la familia conserva y donde empieza el proyecto, con un camping junto al agua.

Berlín III

Lucy Hoyos de Lequerica

A la derecha. También se vendió con los años, y hoy tiene casas y negocios.

Vista desde la finca, mirando al lago. Esquema, no a escala.

Del álbum de la familia

Las fotos que guarda la familia

Retratos que la familia ha guardado por décadas.

Retrato a color de una mujer joven, de perfil, en un marco ovalado dorado

Un retrato a color, en su marco ovalado. Foto: María Victoria Hoyos.

Una pareja joven posa abrazada, en blanco y negro

Una pareja joven. Foto: María Victoria Hoyos.

Retrato de estudio de un bebé de pelo crespo, con flores secas sobre la foto

Un retrato de estudio, con flores secas guardadas en el álbum. Foto: María Victoria Hoyos.

Una niña sentada con un vestido de fiesta de falda amplia

Un vestido de fiesta. Foto: María Victoria Hoyos.

Dos niñas con vestidos claros y una pelota, sobre el pasto

Dos niñas y una pelota. Foto: María Victoria Hoyos.

Una niña sonríe sentada en un balancín de madera, entre árboles

En el balancín. Foto: María Victoria Hoyos.

Una niña vestida de primera comunión parte un ponqué blanco

Una primera comunión. Foto: María Victoria Hoyos.

Una joven con vestido blanco, en una sala con biblioteca

En casa. Foto: María Victoria Hoyos.

Una pareja sonriente, sentada en el pasto

Una tarde en el pasto. Foto: María Victoria Hoyos.

Berlín II

Lo que Berlín II conserva

Unas 423 hectáreas que bajan de la montaña al lago, de unos 2.000 a unos 1.400 metros de altura. Abajo, unas 181 hectáreas de potrero; arriba, unas 242 de montaña con bosque.

Hay una cabaña de muros ocre con su corredor de madera, la casa del mayordomo, los establos y un kiosco de paja junto al lago. Hay ganado en el potrero, quebradas, un humedal y una chorrera.

La parte alta tiene nombre en el plan de ordenamiento del municipio: Área de Conservación La Cervatana. Allí no se permiten casas ni vías, y así queremos que siga.

El kiosco de paja junto al lago
La luna entre nubes, detrás de los árboles de la finca

La tierra

Donde la niebla cuenta historias

Hay tardes en que la neblina entra por el cañón del río Bravo, desde el oeste. En la región la llaman El Brujo, y dicen que el nombre de Calima viene de ella, de la calina.

En la familia dicen que en la quebrada viven los duendes. En los primeros documentos del proyecto, la familia lo llamó Parque Ecológico de los Duendes.

Son historias, y las contamos como historias. Lo que sí se ve con los ojos: orquídeas, mariposas, aves y un cielo que cambia sobre el lago.

De cerca

Mariposa de alas naranja y negras sobre una hoja

Una mariposa, de cerca.

Orquídea fucsia de la finca

Una orquídea de la finca.

Un caballito del diablo azul sobre una hoja

Un caballito del diablo.

Una mariposa naranja posada en una flor

Una mariposa en el jardín.

Una casa de la finca entre árboles, bajo el cielo azul

Una de las casas de la finca.

La familia, en orden

Las fechas de la familia salen del certificado de tradición de la finca; las del lago, de los archivos de la CVC.

1943

27 de abril

La primera escritura

Víctor Hoyos Torres firma en la Notaría 1 de Cali la primera escritura de la finca, con la familia Ochoa Mejía.

1947

8 de julio

La promesa de amor

Se firman dos escrituras más, en la Notaría 2 de Cali. Es la fecha que la familia llama “la promesa de amor” y la que lleva el logo.

1948

1 de marzo

La última compra

Víctor Hoyos Torres compra la última parte a los cuatro hermanos Ochoa Mejía y termina de reunir la tierra.

1961

Agosto

Empiezan las obras de la presa

La CVC empieza a construir una presa sobre el río Calima para producir energía. Abajo, el valle todavía es potrero.

1966

Enero

La sucesión

Un juzgado de Cali adjudica la sucesión de Víctor Hoyos Torres a su viuda y a sus tres hijos. Él no alcanzó a ver la inauguración del lago.

1966

28 de mayo

Nace el Lago Calima

El presidente Guillermo León Valencia inaugura el embalse. El agua cubre unas 1.900 hectáreas del valle. La finca ya estaba aquí.

1975

Marzo

Las tres Berlín

Con una escritura en la Notaría 2 de Buga, la hacienda se divide en tres entre los herederos. Berlín II, la del medio, sigue en la familia.

Hoy

Lo que viene

El primer paso: un camping

La familia prepara un proyecto en cinco fases. La primera es un camping junto al agua, con apertura prevista a comienzos de 2028.

Sigue la historia

La historia

De los primeros pobladores al lago de los campeonatos, con la finca en medio.

El proyecto

Cinco fases, empezando por un camping junto al lago con apertura prevista a comienzos de 2028.

Noticias

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